miércoles, 8 de octubre de 2014

Orbaneja y doble paso por Carrales (90 km)

ETAPA de 90 kilómetros con ascensiones de nivel moderado que, sin llegar a ser muy duras, le ponen un punto interesante a la ruta. El primer tercio de la etapa es el mismo que la de los cañones del Ebro, de modo que no hay mucho que decir. Superamos 4,5 kilómetros de subida hasta Argomedo, que podríamos contar como primer puerto del día. Llegamos de forma cómoda hasta Cilleruelo para tomar rumbo al puerto de Carrales por la N- 623. Una subida corta pero bastante dura en algunos puntos (7%) que se hace más amena al pasar bajo la sombra de los árboles. Ya en el alto a 1020 metros, emprendemos una bajada rápida y corta para toparnos enseguida  con un fuerte repecho hasta Paradores. Nos toca rodar algo más de 10 kilómetros por un paisaje agreste en el que la carretera, a excepción de algunas pequeñas subidas, irá descendiendo en todo momento, haciéndose más rápida la bajada desde el cruce de Turzo
Elaboración propia


Cascada de Orbaneja. Tomado del blog lugaresdeburgos
Trazamos dos curvas de herradura desde las que vemos el fondo del valle y rodando a bastante velocidad clavamos frenos para tomar el cruce a la derecha que va a Polientes. El pueblo de Escalada nos recibe al momento, a la vez que la carretera se pega al río Ebro, que nos acompañará durante unos cuantos kilómetros siempre a nuestra izquierda. De esta forma entramos en los cañones del Ebro y circulamos por una carretera muy llana y con escaso tráfico. Un buen momento para ir tranquilos y charlar sobre la bici si vamos en grupo. Conforme vamos avanzando llegamos a Orbaneja del Castillo, sin duda uno de los pueblos más bellos de la provincia. Parar es casi obligatorio, ya sea para reponer los botellines como para observar sus calles y su famosa cascada. Seguimos el camino y entramos en tierras cántabras, dejando atrás los cañones y circulando por una zona más abierta.

Iglesia románica de Quintanilla de Rucandio.
Tomado del blog traslospasosdelromanico
Dejamos atrás Villaescusa de Ebro y San Martín de Elines para llegar al pueblo de Ruerrero. Este será nuestro punto de descanso para tomar el bocadillo. También disponemos de un bar para tomar algo. Una vez descansados, tomamos la CA-274, una carretera muy cómoda que trascurre por una zona bastante arbolada. A favor tenemos que la circulación es prácticamente inexistente y que el falso llano es casi inapreciable hasta un kilómetro antes de Rucandio. Poco antes de este pueblo comienza el ascenso más duro del día, prolongándose durante unos 7 kilómetros. 


Es aconsejable reservar agua para esta subida, pues en Rucandio hay una fuente que sabe a hierro puro. A no ser que estéis muertos de sed, este agua es difícil de beber. Pasamos por Soto Rucandio y en Quintanilla de Rucandio luchamos contra una durísima rampa del 12% que atraviesa todo el pueblo. La pendiente se suaviza algo al salir del pueblo, pero al adentrarnos en la provincia de Burgos, donde el estado de la carretera empeora, volvemos a sufrir con duras rampas. Por fin salimos a la N-623 y completamos los últimos 400 metros hasta el puerto de Carrales. Nos relajamos en su corta bajada hasta Cilleruelo y terminamos la etapa con una última subida hasta Argomedo. El resto, sin dar pedales. 

miércoles, 1 de octubre de 2014

Los cañones del Ebro (97,6 km)

ETAPA larga de media montaña con una última parte más llana. Como en más de una ocasión tomaremos la carretera que va hacia Soncillo desde Santelices. Eso significa que nos toca una subida de inicio hasta Argomedo, más dura en su primer kilómetro hasta San Martín de las Ollas. Un falso llano y la subida de Valderas para ascender hasta los casi 890 metros de altitud de Argomedo. Camino fácil hasta el cruce de Soncillo, donde iremos dirección El Escudo y unos metros más adelante cogemos el cruce a Cilleruelo. Transitamos durante unos 4 kilómetros por una carretera que a mí nunca me ha gustado, con mucho viento y bastante frío, y llegamos a Cilleruelo de Bezana para tomar la N-623. Bajamos un poco desde la gasolinera y comenzamos el ascenso al Puerto de Carrales: unos 4 kilómetros no muy duros, pero con rampas de hasta el 7% en la zona de bosque. Cuando vemos el cruce que va a Torres de Abajo la subida está casi finiquitada y coronamos el alto en un momento. 
Elaboración propia
Una bajada corta y rápida y nos encontramos con un buen repecho hasta Paradores de Bricia. A partir de ahí la carretera va bajando poco a poco, aunque con bastantes sube y bajas. Se trata de una parte bastante aburrida, tanto por las largas rectas como por el paisaje, que es casi un páramo sin vegetación. Conforme pasan los kilómetros la bajada se hace algo más pronunciada y cuando queremos empezar a coger velocidad nos toca clavar frenos y desviarnos al cruce de la izquierda que va a Pesquera. Subimos algo más de un kilómetro y disfrutamos de una divertida bajada por una carretera con muy poco tráfico para adentrarnos en los cañones del Ebro. Al fondo del cañón se encuentra Pesquera de Ebro, lugar elegido para comer y reponer agua.




Cañón del Ebro desde mirador de Pesquera. Tomado de fotartemotor
Nada más salir del pueblo empieza el Puerto de la Eme, llamado así por la forma que dibuja en la ladera de la montaña. Tengo que aclarar que no sé donde acaba exactamente este puerto, si en el pueblo de Cubillo o al llegar al alto del páramo. En cualquier caso su altitud oscilaría entre los 960 o los 1000 metros aproximadamente. Se trata de un puerto de unos 7 kilómetros, de los cuales 4 rondan el 7% de porcentaje medio. Toda la zona de las curvas de herradura se hace muy dura, y más si hace mucho calor como el día en que probamos este puerto. No he vuelto a subirlo desde entonces. La última parte, según te acercas a Cubillo del Butrón, suaviza bastante, pero aún queda al menos otro kilómetro para llegar al páramo, a la altura de Porquera y Dobro. En este último pueblo es preciso coger agua.
Desfiladero de Los Hocinos. Tomado del blog tomas-misfotos
Salimos a la CL-629 y pasamos por La Mazorra, un puerto con una subida inexistente por esta vertiente. Toca la parte más divertida de la etapa, una larga bajada repleta de curvas por una carretera en buen estado y muy ancha donde se pueden alcanzar los 70 km/h. Cuidado con la última parte del puerto, que tiene curvas más peligrosas. Además la pendiente alcanza el 11% en esta zona, por lo que entraremos a gran velocidad en Valdenoceda.

Nos restan unos 30 últimos kilómetros bastante llanos, sin ninguna subida importante salvo algunos repechos. Debemos atravesar los Hocinos por una carretera estrecha y con rocas literalmente pegadas a nuestra derecha. Además suele haber bastante tráfico por esta zona. Llegamos a Incinillas y desde ahí superamos unas largas rectas hasta Villarcayo. Esta será nuestra última parada para reponer fuerzas y terminaremos la etapa por una carretera que sube poco a poco hacia arriba, con repechos en Tubilla, Escaño o  Puentedey.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Vega de Pas volviendo por La Matanela (95,5 km)

Una ETAPA de fondo que roza las 100 kilómetros con varios puertos, alguno de ellos bastante exigente. Comenzamos la etapa saliendo de Pedrosa y ascendiendo la Varga, casi 5 kilómetros al 3% de media, una subida suave y constante para ir calentando las piernas. Una breve bajada para pasar por La Parte y Entrambosríos, donde contamos con unos kilómetros llanos hasta Quisicedo, con un pequeño repecho a su entrada. Cuando rebasamos Quintanilla del Rebollar nos toca superar un duro repecho que nos lleva hasta Barcenillas y una nueva subida nos espera hasta Espinosa. En esta localidad giramos a la izquierda camino de los valles pasiegos. Hasta Las Machorras superamos un falso llano en el que es normal tener el viento en contra. Llegados a este punto y mirando a las montañas, ya podemos saber más o menos la situación que nos vamos a encontrar en los puertos.

Elaboración propia


Alto de Estacas: el cartel marca 1154 m, pero otros sitios dan 1166
En Las Machorras deberíamos reponer agua en una fuente a mano derecha para subir Estacas de Trueba con el botellín lleno. Y es que, aunque se trata de un puerto sin excesiva dureza, sí que se hace bastante largo: son más de 11 kilómetros desde Las Machorras. Además no hay ninguna fuente de fácil localización durante toda la subida. De la ascensión podemos destacar la primera parte desde el cruce que se desvía a Lunada, donde hay alguna rampa del 5%, y los 2-3 kilómetros finales, con pendientes medias del 4-5%. El resto del puerto se compone de una suave subida interrumpida en algunas ocasiones por bajadas muy cortas o algunos metros de terreno llano. En cuanto a la carretera, su estado no es el mejor, pero tenemos a favor que apenas vamos a encontrar coches. Eso sí, es muy frecuente encontrar niebla, sobre todo en los kilómetros finales.

Envueltos en la niebla en el  alto de Estacas
 de Trueba, ya en la provincia de Cantabria
Es el momento de afrontar un divertido y largo descenso de 14 kilómetros hasta la Vega de Pas. Digo divertido porque se coge bastante velocidad y no cuenta con demasiadas curvas difíciles (cuidado con algún curvón de herradura, no hagamos el tonto y vayamos barranco abajo), pero de divertido tiene poco para nuestras manos y muñecas. La carretera está bastante bacheada y bajar durante 14 kilómetros con un continuo traqueteo no es nada agradable. Cuidado con los animales sueltos o vehículos lentos, sobre todo en el primer tramo de bajada si hay niebla. Los últimos 6 kilómetros de descenso son algo más lentos y menos peligrosos, pues el puerto carece de rampas importantes y curvas cerradas.

En Vega de Pas es preciso parar a comer algo porque pronto nos espera la subida del día. Seguimos la carretera unos 3,5 kilómetros en ligero descenso para llegar a un cruce a la izquierda que debemos tomar. Comenzamos una ascensión que divido en dos partes. Esta primera parte son unos 8 o 9 kilómetros hasta San Pedro del Romeral. Es una carretera de buen asfalto, con abundantes sombras durante unos 6 kilómetros, pues atravesamos una zona de bosques. La pendiente media es de alrededor de un 5% durante casi todo el recorrido, repleto de curvas y en el que no encontraremos muchos vehículos. En San Pedro conviene parar en la fuente del lavadero y reponer fuerzas, pues aún nos queda subida. 

Panorámica de San Pedro del Romeral. Tomado de Laspain
Esta segunda parte consta aproximadamente de otros 8 kilómetros hasta el Puerto de La Matanela. La carretera baja su pendiente hasta un 3-4% de media y si antes encontrábamos pocos coches, ahora la carretera estará casi desierta. Poco después de pasar el cruce de Resconorio coronamos La Matanela, un puerto que no llego a entender, pues algunos lo llaman La Magdalena, y respecto a su altitud hay bastantes dudas: la señal indica 946 metros, en otros sitios he leído 1005 m y a mí mirando en Google Earth me salen 989 m. En cualquier caso, este puerto no significa el final de la ascensión, ya que la carretera aún sube hasta un último altillo de unos 1050 metros.
Por fin comenzamos un suave descenso por una carretera sombría que nos lleva a la provincia de Burgos, donde nos esperan tres kilómetros de rápida bajada por La Paloma. Tomamos la N-232 y tras pasar Las Cabañas superamos un repecho para terminar llegando a Quintanaentello y al cruce de Soncillo. Solo nos falta subir a Argomedo y terminaremos la etapa de la mejor forma: cuesta abajo hasta casa.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Llaneando por Espinosa, Medina y Villarcayo (70 km)

ETAPA de una distancia moderada, unos 70 kilómetros, pero de un perfil fácil, aunque plagado de pequeños repechos. Comenzamos subiendo la Varga desde Pedrosa de Valdeporres. Es una subida de casi 5 kilómetros al 3% de pendiente media. Si observamos el perfil de la etapa, se trata de la subida más relevante del día, pero subiéndola a un ritmo tranquilo se hace en poco más de un cuarto de hora. Tras coronar, tenemos una bajada de casi dos kilómetros hasta Entrambosríos, pueblo donde encontraremos un par de curvas bastante cerradas. Tras unos kilómetros llanos entramos en Quisicedo por un corto repecho  para salir del pueblo bajando otro. A partir de Quintanilla del Rebollar y tras una pequeña bajada afrontamos un duro repecho que nos lleva a una larguísima recta que pica para arriba desde Barcenillas de Cerezos y que se hará cada vez más dura hasta el paso a nivel. Una vez en el altillo, bajamos para entrar en Espinosa de los Monteros y atravesamos todo el pueblo.
Elaboración propia

Un nuevo repecho y la carretera se hace muy llevadera hasta El Crucero, donde tomamos la segunda salida dirección Medina. Por esta zona se puede rodar muy rápido pues la carretera es llana, pero hay que estar atento al tráfico, bastante abundante por esta carretera. Pasaremos por localidades como El Ribero o Quintanilla de Pienza. Durante los kilómetros siguientes nos toca subir un par de repechos, el segundo de ellos algo más exigente. Tras coronar este último, tenemos ante nosotros una larga recta en bajada donde no pararán de adelantarnos todo tipo de vehículos (al menos, la vez que hicimos esta ruta). Llegamos a Medina de Pomar, la localidad más poblada de Las Merindades. En el semáforo giramos a la derecha hacia Villarcayo por una carretera con bastante tráfico y en la que habrá algún que otro sube y baja.


Villarcayo es un buen sitio para rellenar agua o comprar algo de comida a falta de la última parte de la ruta. Tras dejar atrás la larga recta y pasar Cigüenza, afrontamos una pequeña subida para bajarla y pasar por Tubilla. La carretera nos lleva hasta Escanduso y Escaño, donde volvemos a subir durante unos 3 kilómetros para alcanzar Brizuela. Camino fácil hasta Puentedey, pero de nuevo volvemos a subir repechos bastante duros para tener un final de etapa con unos 5 kilómetros más suaves.

Alcázar de Medina de Pomar, capital de Las Merindades
Tomado del blog Quemaco

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Probamos el Alto de Retuerta (32 km)

Otra RUTA cortita que supera por poco los 30 kilómetros, pero con una subida interesante como es Retuerta. Saliendo de Santelices dirección Villarcayo, hacemos 8 kilómetros cómodos en los que el terreno es llano o en ligero descenso, exceptuando un repecho en Quintanabaldo y otro de 200 metros antes de Puentedey. Entramos en este pueblo en bajada, teniendo cuidado de que no se nos cruce algún perro en esta zona rápida y frenando un poco para tomar el cruce a la izquierda que nos llevará a Quintanilla Valdebodres. Este cruce también es en bajada y hay que estar atento a que no haya gente saliendo del bar o coches aparcando, pues la carretera se estrecha bastante, pasando por un puente y un túnel a continuación. La carretera vuelve a ancharse de nuevo (no demasiado) y abandonamos Puentedey camino de Quintanilla por un terreno que sube poco a poco.

Elaboración propia



Quintanilla-Valdebodres es un buen lugar para rellenar los botellines en una fuente que nos pilla a la derecha al comienzo del pueblo. Dejando atrás la localidad, seguimos por una carretera estrecha en ligera subida hasta llegar en un par de kilómetros a Cogullos, donde empieza la subida a Retuerta. Saliendo del pueblo ya tenemos un repecho que acaba dando en una curva cerrada a derechas, donde la pendiente se acerca al 8%. A partir de aquí apenas hay descanso, con una subida permanente en torno al 6-7%. Al menos, tras tomar la siguiente curva entramos en una zona de pinares donde tendremos sombra casi hasta Ahedo de Linares. En este pueblo se encuentra el único descanso de la subida. Incluso tenemos un poquito de bajada mientras atravesamos sus calles.

Elaboración propia

Superamos el pueblo y nos toca un kilómetro de falso llano con alguna subida suave hasta llegar al cruce de Linares. Llegados a este punto, nos quedan los 700-800 metros más duros de la ascensión. Tras un par de curvas muy duras, encaramos una recta de unos 450 metros con rampas del 14%. Es poca distancia pero se hace muy duro y además no hay una sola sombra, lo que hace que en días de sol lo pasemos bastante mal. El asfalto rugoso dificulta aún más la subida. Lo mejor es meter el cambio más blando y subir a tu ritmo porque con cambios de ritmo vas a llegar jadeando al alto. Terminada esa recta nos quedan dos curvas enlazadas aún muy duras, para llegar con la fuerza justa al alto, donde hay un mirador y un aparcamiento

Foto tomada del blog Manuel Fonseca. Arquitecto
La bajada del puerto es rápida, pero menos peligrosa desde que este verano asfaltaran la carretera con motivo de la Vuelta a Burgos. Antes estaba repleta de baches que había que ir esquivando de lado a lado. Ahora no está tan mal pero tiene mucha grava en las orillas, así que lo mejor es bajar por el centro del carril, ya que es raro encontrar circulación por esta carretera. Un par de curvas cerradas y una larga recta y habremos bajado el alto. A continuación llegamos a un cruce en el que no nos desviaremos y seguiremos recto, subiendo unos 600 metros hasta el Alto de Ojo Guareña, donde hay una fuente. Seguidamente nos toca volver a descender este altillo. Son solo 1,1 km de bajada, pero se coge bastante velocidad y nos vamos a encontrar con dos curvas de herradura que hay que tomar con cuidado. Llegamos a Cueva subiendo un repecho de 60 metros y tenemos un kilómetro casi llano hasta el cruce donde giraremos a la izquierda.

Nos tocan unos tres kilómetros llanos pasando por Villabáscones, Quintanilla-Sotoscueva, Vallejo y Entrambosríos, lugar donde empieza la subida al Alto de la Varga, de 1,5 kilómetros. Al pasar por La Parte la carretera se endurece y nos queda un último kilómetro algo duro hasta el alto. A partir de allí, damos unas pedaladas en los primeros metros y con la inercia vamos cogiendo velocidad poco a poco, bajando una pendiente del 3% hasta Pedrosa durante casi 5 kilómetros. 

Cubillos del Rojo por Leva (27 km)

Otra ETAPA de muy corta distancia, apenas 27 kilómetros, pero con una dura subida. Saliendo de Santelices tenemos un viaje muy llevadero hasta el mismo cruce de Leva, ya a los 7 kilómetros de etapa. Durante este primer recorrido no hay nada reseñable, salvo un repecho de 100 metros a la altura de Quintanabaldo. El resto es llano o cuesta abajo. Tomamos el cruce antes mencionado a mano derecha y la señal nos indica 1,5 kilómetros (a mí me salen 2) muy duros hasta la localidad de Leva.
Elaboración propia
Se empieza con una recta de unos 350 metros que nos sirve para ir calentando. Y es que esta primera parte es la más fácil de la subida, ya que a continuación, con la llegada de un par de curvas, nos toca sufrir un rampón corto pero explosivo, tendrá un 15% fácilmente. La subida continúa con bastante dureza hasta llegar a una recta de unos 200 metros que se hace eterna por su desnivel. No tengo los porcentajes exactos, pero un 13-14% de forma sostenida tiene seguro. Y para rematar tenemos que superar un par de curvas con un porcentaje mayor o similar.


Al final de la última curva por fin vemos el cartel del pueblo y tenemos un descanso de unos metros. También nos encontramos con esta señal que justifica nuestro cansancio:



Mientras nos adentramos por las calles de Leva, con suelo adoquinado, vamos subiendo poco a poco y al dejar atrás las últimas casas nos encontramos de nuevo con una rampa muy dura a la vez que la carretera va empeorando y pasa de una pista de cemento a una de grava y sin asfaltar. Es conveniente ir con una bici de montaña, pero yo me arriesgué un poco y terminé haciendo este tramo con ruedas de carretera. Se trata de un tramo de unos 3,5 kilómetros, de los cuales aproximadamente uno es una dura subida. Hay que tener cuidado porque suele haber mastines cuidando los rebaños de ovejas por esta zona, así que lo mejor es estar atento y pasar rápido esta parte.

Páramo poco antes de llegar a Cubillos
Cuando suaviza la pendiente llegamos a lo alto del páramo y por fin salimos al cruce de Cubillos del Rojo, a la N-232. Avanzamos ahora por una carretera con poco tráfico en general, aunque el viento puede incordiar bastante. Sin embargo, el terreno es llano y favorable y en poco tiempo bajaremos hasta Soncillo, para subir ligeramente el repecho de Argomedo y terminar la ruta en Santelices sin dar un solo pedal si nos lo proponemos.